martes, 30 de noviembre de 2010

Let It Snow

Como dice la canción de La Voz, ya está nevando!

Empezó como una tontería y poco a poco ha ido cuajando hasta cubrir todo por un manto blanco. Por lo que comenta la gente no va a durar mucho, dos semanas de nieve y luego ya un frio digno de cuando el grajo vuela bajo. Para que la gente se haga una idea de cómo es Hasselt en esta época del año remito el siguiente video. Sobra decir que yo sería ese Jack Skelleton pero con menos estatura y un poco más de kilos (bueno, yo nunca llevaría paraguas, pero por todo lo demás, clavadito).

video

Ayer hice un descubrimiento bastante curioso y sorprendente. Dejamos las bicis en un párking de bicis, entonces apareció el controlador de bicis y nos puso un etiqueta para identificar la bici. A la vuelta nos pidió el papel para comprobar que las bicis eran nuestras, después procedió a limpiarnos la nieve del sillín y del manillar para que pudiesemos proseguir nuestro camino. Me sigue asombrando que donde allí hay gorrillas aquí hay trabajadores municipales con una sonrisa en la cara.

El fin de semana estuvimos de visita turística en Lieja. Una ciudad que es famosa por tener el más alto porcentaje de criminalidad del país, pero no nos pasó nada. Realizamos una breve visita por la tarde a dos puntos claves de la ciudad, la catedral y la escaleras de la Montaña de Bueren. Estas escaleras, que aparecen en la siguiente imagen, tienen 374 escalones y se construyeron en honor de los defensores de la ciudad contra el Duque de Borgoña. La conclusión a la que yo llego es la siguiente, si los pobres hombres murieron defendiendo tu ciudad, lo mínimo que puedes hacer es ponerles una estatua o darles un día de fiesta local, pero no! les tenían que construir unas escaleras para que la gente se acordase de ellos toda su vida. La otra refelxión fue, y por qué no se construyeron las escaleras antes de la batalla, porque seguro que si el enemigo las tiene que subir se habrían ahorrado muchas vidas humanas. Conclusión, que el cartero lo debe pasar mal si tiene que subir y bajar todos los días, a estas alturas debe tener más gemelos que Roberto Carlos.



El viaje concluyó a las 7 de la mañana del día siguiente cuando cogimos el tren de vuelta a Hasselt después de realizar una visita por los bares locales. Otro punto a destacar de la ciudad es la estación de tren, diseñada por el arquitecto Santiago Calatrava. Por un momento sentí que había vuelto a Valencia, era una mezcla de la estación de la Alameda combinada con la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Lo que ha quedado claro es que Calatrava lleva tiempo reciclando sus diseños, porque la mayoría de sus obras más que ceñirse a un estilo, son simples modificaciones de sus trabajos anteriores.




A partir de hoy tocará desplazarse por la ciudad con los pies, porque con la cantidad de hielo y nieve que hay y mi falta de frenos hay que ser un poco idiota para coger la bici, pero bueno ya me conoceís, acabaré cogiendo la bici.

Pocas novedades más en la ciudad de la navidad, en 21 días ya estaré en España de nuevo, sé que os lo estabais pasando muy bien sin mi, pero ya me toca volver.